Con las plantas: más vale prevenir que curar

Con las plantas: más vale prevenir que curar

Con tus plantas también «más vale prevenir que curar».

Es el momento de tratar tus frutales y rosales para evitar el ataque de plagas en primavera.

Aplica aceites minerales en los troncos y ramas de árboles y arbustos para que ataquen los huevos y semillas.

En nuestro Centro de Jardinería te aconsejaremos la manera adecuada de uso, así como de la conveniencia de repetir el tratamiento.

¡Protege ahora tus plantas para que florezcan sanas y voluptuosas la próxima primavera!

 

Anturio: planta del mes de diciembre

Anturio: planta del mes de diciembre

El anturio es una de las plantas de interior más populares. Es fácil de cuidar y muy atractiva.

El anturio dota sin duda de personalidad al hogar: en blanco transmite serenidad mientras que las variedades más coloridas transmiten una sensación dinámica y vivaz.

Aunque la mayoría de la gente piensa que lo colorido de la planta en la flor, en realidad es una bráctea. Las flores del anturio son muy pequeñitas y pueden encontrarse en la espiga.

Origen

El anturio procede de los bosques tropicales de Colombia, Guatemala y en la región amazónica de Brasil. La planta crece allí como un epifito, lo que significa que crece sobre los árboles sin que la mayoría de sus raíces extraigan nutrientes de los árboles.

La planta obtiene suficiente luz en esos espacios pero no le da directamente la luz del sol, y siempre se encuentra en un lugar cálido con altos niveles de humedad.

Elige la tuya

El número de variedades de anturio se ha expandido sustancialmente recientemente. Existen variedades grandes con formas holgadas y brácteas como orejas de elefante y también variedades compactas con “flores” pequeñas.

Aunque pueden encontrarse en múltiples colores como blanco, las series “Love” y “Champions” son muy particulares y hay variedades que garantizan 300 días de floración.

Cuidados básicos

• Al anturio le gustan los espacios luminosos, aunque pero no lo exponga al sol directo.
• Es necesario mantener la temperatura del espacio que se encuentra entre 18 y 22 ºC.
• No debemos dejar que el sustrato se seque completamente, aunque tampoco debemos dejar que las raíces permanezcan inundadas.
• Pulverizarla con agua para reproducir la humedad de los bosques tropicales.
• Las flores marchitas se pueden retirar.
• Hay que abonarla una vez cada tres semanas, lo que le ayuda a mantener sus flores relucientes durante largo tiempo.

 

La Poinsettia (Flor de Pascua): orígen, características y cuidados

La Poinsettia (Flor de Pascua): orígen, características y cuidados

Cada año, al llegar las fechas próximas a la Navidad, muchos son los hogares que entre su decoración tienen una llamativa y hermosa planta conocida comúnmente como ‘Flor de Pascua’, ‘Flor de Navidad’ o ‘Poinsettia’.

Esta planta, originaria de México, tenía un importante simbolismo para la cultura azteca, utilizándola como remedio medicinal y para ofrecérsela a sus Dioses.

En el siglo XVI, frailes Franciscanos que se encontraban evangelizando a la población de Taxco de Alarcón (México) ya la utilizaban como adorno floral durante las fiestas navideñas y así consta en un relato escrito en esa época.

Pero quién realmente es el artífice de que la planta fuese conocida mundialmente es Joel Roberts Poinsett, médico de formación y gran apasionado a la botánica, lo que lo llevó a tener un importantísimo invernadero en Greenville, Carolina del Sur.

Pero con lo que realmente se ganó la vida el señor Poinsett fue con la política. Entre 1825 y 1829 ejerció el cargo de embajador de los Estados Unidos en México y fue en uno de sus múltiples viajes que realizó por el país cuando se encontró con esta llamativa planta de hojas rojas que llamó su atención. Recogió unos esquejes que mandó a su invernadero y a su vuelta a los EEUU se dedicó a su cultivo y desarrollo.

Se le ocurrió regalar esa planta a sus amistades por navidad y así nació una entrañable tradición que cada vez fue cogiendo más fuerza.

A raíz de ahí, en Norteamérica se empezó a conocer la planta con el nombre de poinsettia y en 1991 se instauró en los Estados Unidos el 12 de diciembre como Día Nacional de la Poinsettia, en conmemoración y recuerdo a la fecha en que falleció Joel Roberts Poinsett (12-12-1851).

Historia y curiosidades aparte, vamos ahora a centrarnos en cómo cuidar esta preciosa planta de forma que se mantenga en buena forma durante estas fiestas y mucho tiempo después.

La Poinsettia se ha convertido en uno de los iconos más representativos de nuestras fiestas y es raro el hogar que no tenga una para esas fechas.

Su éxito se debe a sus brácteas u hojas de color rojo en forma de estrella, las cuales pasados los meses se vuelven verdes para luego volver a resurgir rojas (también las hay de color crema, blancas o rosas).

Sin embargo, aunque las compramos preciosas, con el tiempo, al pasar las fiestas, empiezan a perder las flores, marchitarse y al cabo de uno o dos meses mueren.

Y es que la flor de Navidad es una planta muy fuerte, pero si no tenemos en cuenta los cuidados básicos que necesita, no conseguiremos mantenerla siempre bella y florida.

¿Qué cuidados debemos dedicar a nuestra Flor de Pascua para que se mantenga viva y flamante el máximo tiempo posible?

Escoge una planta adecuada

Cuando vayas a comprar una flor de Pascua, procura que el ejemplar tenga una base gruesa y que haya hojas verdes y sanas debajo de las hojas de color que forman la estrella.

Si ves que hay hojas amarillas o daños en las hojas y/o brotes significa que la planta no está bien cuidada.

Desconfía de las plantas cuya tierra está empapada o muy seca, pues puede ser signo de que no se estén regando de manera regular y esto puede haber dañado irreversiblemente las raíces.

No compres plantas que se encuentran en el exterior. El motivo de que las vendan envueltas es que esta planta sufre mucho los golpes producidos por las bajas temperaturas y en unos días puede perder sus hojas casi por completo. Procura que esté bien resguardada en tu trayecto a casa.

Los cuidados de la flor de Pascua en el hogar

Cuando llegues a casa debes quitar el envoltorio de la planta para airearla.

Colócala cerca de una ventana donde reciba buena luz y evita que esté muy cerca de fuentes de calor como radiadores o aires acondicionados, pues secan mucho el ambiente y pueden dañar la planta.

El riego debes realizarlo directamente en la maceta, nunca mojes las brácteas y hojas, y de manera moderada, pues mucha agua puede pudrir la planta.

Cuando pase el invierno puedes podarla e incluso plantarla en un jardín. Cuando llegue la primavera comenzará a brotar y crecer y florecerá de nuevo por Navidad.

Los cuidados de la flor de Pascua en el jardín

Si vas a decorar tu jardín con poinsettias, ten en cuenta lo sensibles que son a las bajas temperaturas. Busca las zonas más cálidas para su ubicación y las que puedan estar resguardadas por algún muro tanto artificial como natural.

Realiza sobre el mes de abril la poda para favorecer la brotación y procura no plantarlas cerca de farolas o zonas que permanezcan iluminadas toda la noche, pues al alargarles el día de manera artificial, pueden no florecer cuando llegue nuevamente diciembre.

En nuestro centro de jardinería disponemos de Poinsettias de calidad y en diferentes colores y tamaños.

Tareas del jardín en noviembre

Tareas del jardín en noviembre

Ventoso y frío, noviembre es un mes que exige tomar precauciones, sobre todo con las especies más delicadas y las recién plantadas.

La naturaleza está entrando en reposo, pero todavía hay mucho que hacer en el jardín, la terraza y el huerto.

 

Tareas generales del mes

Plantaciones y trasplantes. El mejor momento para plantar o trasplantar —si la especie lo permite— los árboles y arbustos caducifolios (rosales incluidos) es cuando han perdido el follaje, especialmente si es a raíz desnuda.

Poda. En noviembre toca recortar las ramas secas o mal orientadas de algunas trepadoras (rosales trepadores incluidos), frutales (manzanos y perales) y árboles desnudos; unta las heridas con pasta cicatrizante para prevenir el ataque de plagas y enfermedades.

También puedes efectuar la prepoda de los rosales de pie, siempre que no estén dando flores.

Acolchado. Protege las raíces de las plantas más delicadas con cinco a 10 centímetros de corteza de pino o paja.

Riego. Suspende el riego del jardín, salvo si el tiempo se presenta muy seco, pero continúa regando los tiestos de la terraza, aunque con menor frecuencia. Vacía, desmonta y recoge el sistema de riego (o cúbrelo con arpillera o plástico) y la manguera para que las heladas no los estropeen.

Abonado. No debes aplicar abono hasta la primavera, a excepción de las plantas de flor de temporada.

 

Árboles, arbustos y trepadoras

Protege del frío los ejemplares más sensibles

Cuando las temperaturas bajan de 6º, muchos árboles y arbustos recién plantados o delicados pueden empezar a sufrir daños. Deben ser protegidos con mallas, fundas o mantos de hibernación.

Sujeciones contra el viento

Noviembre es un mes especialmente ventoso. Coloca tutores firmes a los ejemplares nuevos o más débiles, amarrados de tal forma que no dañen la corteza. Las sujeciones de las trepadoras también necesitan una revisión.

Cítricos a salvo de las heladas

Si cultivas cítricos en la terraza o el porche, llévalos a cubierto o cúbrelos con una funda de hibernación, especialmente si son limoneros, naranjos y mandarinos, que soportan peor las heladas.

Las palmeras menos rústicas, bien abrigadas

Hay palmeras capaces de soportar temperaturas extremas, pero muchas otras sufren daños a causa del frío y las heladas.

Lleva hacia arriba las palmas, átalas y rodéalas con una esterilla o arpillera. También puedes utilizar lana o estopa y paja para proteger el cogollo. Acolcha el suelo para proteger las raíces.

 

Plantas de flor

Poda y multiplica tus vivaces

Aprovecha para dar forma a los geranios, felicias, asteriscos y ajanias cortando las ramas más alargadas; puedes utilizarlas para obtener esquejes y multiplicar los ejemplares. Y divide las matas de phlox (no todos los años).

Deja en pie las que aun secas conservan su belleza ya sea porque exhiben corolas secas o cabezas de semillas atractivas, así como las gramíneas ornamentales.

Gramíneas en su apogeo

A lo largo del otoño y el invierno, el dorado de las gramíneas ornamentales cobra un especial protagonismo en los jardines, ya sea en plantaciones monoculturales o mezcladas con vivaces de floración otoñal como sédums, ásteres, brezos, milenramas (Achillea millefolium) y Verbena bonariensis.

Brezo (Calluna vulgaris)

Déjalas en pie hasta el final del invierno, que es cuando se deben cortar al ras para que rebroten con fuerza en primavera.

Acolcha las raíces

Si no lo has hecho en octubre, no dejes de colocar una capa de mulching para abrigar las raíces en jardines y tiestos. Utiliza corteza de pino, paja, incluso compost.

 

Plantas de interior

Planta los bulbos forzados

Si entierras ahora los bulbos forzados de amarilis y jacintos tendrás flores por Navidad. El tiesto debe ser solo un poquito mayor que el bulbo; entiérralo dejando unos dos tercios al aire.

Humedad sí, pero poco riego

El aporte de agua debe disminuir, no así la humedad ambiental: pulveriza el follaje a menudo con agua destilada para compensar el efecto de la calefacción.

Bromelia

Escurre los platitos con guijarros y el centro de las bromelias. Acerca las plantas a las ventanas para que reciban más luz.

Dales menos abono

Sigue abonándolas, aunque más espaciadamente o aplicando dosis más bajas.

 

El Huerto

Mucho que cosechar

En el mes de Halloween, las calabazas están a punto, pero también muchas otras hortalizas de invierno: lombardas, coliflores, coles, coles de Bruselas, nabos, endivias, apios, puerros…

Cultivos bien protegidos

Campanas transparentes, túneles, mantas térmicas e invernaderos que se instalan sobre el terreno te ayudarán a proteger algunos cultivos del frío, la lluvia y las heladas, sobre todo los que están brotando, los planteles que acabas de repicar, o los que son poco resistentes al frío, como las coliflores.

Coles y lombardas, por el contrario resisten muy bien el rigor invernal.

Siembras de noviembre

Durante este mes puedes sembrar directamente en el terreno acelga, espinaca y zanahoria… y repicar plantones de lechugas de invierno, nabos y puerros.

 

El césped

Un césped limpio de hojas secas

Este mes, el césped no necesita riegos, salvo que la lluvia sea escasa.

Tampoco conviene segarla.

Bastará con que rastrillees las hojas secas al menos una vez a la semana: la hojarasca en combinación con la humedad producen un excelente caldo de cultivo para plagas y enfermedades.

Aprovecha las hojas para el compostaje.

 

Tareas del jardín en septiembre

Tareas del jardín en septiembre

Recuperar las plantas que han sufrido durante las vacaciones y preparar el jardín y la terraza de cara al otoño son los dos cometidos principales de este mes bisagra, que abre paso a otra estación deslumbrante.

Tareas generales del mes

Abonar. Extenuados por el verano, el jardín en general, los setos, el césped, las plantas de la terraza y el huerto necesitan recibir abono orgánico que les aporte nuevos nutrientes para afrontar la próxima estación.

Plantar. Pásate por tu centro de jardinería y escoge las flores de temporada que llenarán de color tus macetas y arriates. También es buen momento para plantar arbustos perennifolios —madroños, adelfas, laureles, olivos— y coníferas en contenedor, ya sea en solitario o en setos; excava los hoyos y deja que permanezcan abiertos unos 15 días antes de plantar. 

Preparar los parterres. Antes de llevar tus plantas de temporada a los arriates del jardín y los tiestos, o sembrar o plantar en el huerto, prepara la tierra limpiándola de malas hierbas y plantas ornamentales u hortalizas agotadas; desmenuza los terrones, remuévela y revuelve el sustrato con abono orgánico en un abonado de fondo.

Árboles, arbustos y trepadoras

Los rosales vuelven a florecer

Muchos rosales brindan una segunda floración desde septiembre al final del otoño. Riégalos de forma regular si no llueve y dales estiércol bien descompuesto, su abono orgánico favorito.

No te descuides con el oídio, la roya y los pulgones, y elimina las flores marchitas y los chupones.

Podar los setos

Los setos de coníferas y de otras perennifolias necesitan un recorte ahora, antes de que las temperaturas se vuelvan más frías. Haz lo mismo con los arbustos topiarios.

Si se trata de una especie bayífera, respeta al máximo los pequeños frutos. Aprovecha para eliminar las ramas más viejas y dañadas. Apórtales abono orgánico —mantillo, humus de lombriz, estiércol— y riégalos bien.

Plantar setos

Si quieres un seto, la segunda quincena de septiembre es buen momento para plantarlos. Abre los hoyos con 15 días de anticipación.

Dividir matas, hacer esquejes

Septiembre es también un mes muy adecuado para multiplicar las plantas por división de matas —por ejemplo de agapanto y áster— o por esquejes —lavanda, weigela, tallos jóvenes de abelia, laurel, agracejo (Berberis)—, con la ventaja de que serán idénticas a las que tienes.

Plantas de flor

Planta las flores de temporada

Empieza la época de los crisantemos, ajanias, pensamientos… entre muchas otras plantas de flor que llenarán de color tu jardín y las macetas de tu terraza en otoño e incluso invierno.

También puedes recurrir a algunas anuales de verano, como los coralillos, tagetes, agératos, aliso marítimo, que darán flores hasta que llegue el frío.

Plantas de interior

Terapia intensiva posvacaciones

Si a tu vuelta de vacaciones encuentras tus plantas de interior mustias o apagadas, poda las hojas secas o estropeadas y las flores muertas. Sumerge unos minutos la maceta en un cubo con agua hasta que dejen de salir burbujas.

Remueve la superficie del sustrato para que se aireen las raíces (ten cuidado de no dañarlas). Si la maceta es muy grande, escarda el sustrato y renuévalo en parte.

Renueva tu jardín de interior

Reemplaza las plantas irrecuperables con unas nuevas. Los Ficus benjamina y Ficus lyrata, por ejemplo, son fáciles de mantener: asegúrales mucha luz natural y riégalos a demanda: para ello comprueba la humedad de la tierra.

Vuelve a abonarlas

Ya puedes volver a aplicarles fertilizante líquido para plantas verdes disuelto en el agua de riego. No hace tanto calor, así que tendrás que regarlas más espaciadamente, pero siempre de acuerdo a las necesidades de cada planta.

Huerto

Tiempo de frutos maduros

En septiembre se cosechan uvas, higos, nueces, frutos del bosque…

También podrás recolectar las últimas peras y manzanas; con la ayuda de una tijera de podar cógelas del árbol unos 10 días antes de que maduren del todo. Escoge solo la fruta sana y colócala en cajones de madera, que deberás dejar en un sitio oscuro y fresco.

En los bancales están esperando a ser cosechados puerros, apios, pimientos y los últimos pepinos, tomates y calabacines…

Elige días soleados y secos para la recolección: se conservarán mejor.

Un nuevo ciclo de cultivos

Los cultivos de verano dejarán sitio en los bancales a nuevas plantaciones. Puedes puedes seguir sembrando escarola, puerro, rúcula, zanahoria, nabo, acelga, lechuga de invierno… o trasplantar planteles de col, lombarda y demás hortalizas de invierno.

Blanquea escarolas, apios, cardos y endivias

Para que estas verduras resulten menos amargas no dejes que se pongan verdes. Unos cinco a siete días antes de recogerlas apórcalas, es decir, amontona tierra alrededor de las pencas y cogollos para que no les llegue la luz del sol.

Otra forma de blanquearlas es taparlas con paja o con un tiesto invertido.

El césped

Recuperar el césped agostado

Si la hierba ha sufrido con el calor del verano y la falta de agua puedes intentar recuperarla segándola con el corte bajo para que el sol de septiembre llegue hasta las raíces.

Dale abono potásico este mes y en octubre para preparalo para afrontar el estrés del frío.

Seguramente aparecerán calvas, ya que no todas las gramíneas que forman el césped suelen volver a brotar por igual; la resiembra es la solución para repararlas. Utiliza semillas de la misma especie.

A partir de este mes deberás espaciar la siega a dos o tres veces al mes.

También deberás regar menos: unas dos veces por semana.

Aplica un tratamiento antimusgo.

Y recuerda que, todo lo que necesites para poner a punto tus plantas y jardín este mes de septiembre lo encontrarás en nuestro Centro de Jardinería. ¡Te esperamos!

 

Jardinería Sánchez, vive en tu jardín.

Tareas de jardín en julio

Tareas de jardín en julio

La última quincena de julio y la primera de agosto suponen un claro desafío a la resistencia de las plantas.

El riego es crucial. Las noches suponen un alivio para el jardín y la terraza… ¡y el momento ideal para disfrutarlos! 

 

TAREAS GENERALES DEL MES

El riego es de máxima importancia en julio. Utiliza aspersión para el césped; goteo para los arbustos, anuales y vivaces, setos y árboles, y regadera o inmersión (según) para algunas plantas de interior.

Abonar las plantas de flor. Están a pleno rendimiento, de modo que necesitarán un abonado rico en fósforo y potasio y bajo en nitrógeno.

Las plagas y hongos, a raya. El control de plagas y enfermedades sigue siendo clave. En lo posible, utiliza plaguicidas sistémicos y fungicidas de amplio espectro.

Eliminar las malas hierbas. La escarda de malas hierbas no se debe descuidar. En algunos casos convendrá usar un herbicida; pide consejo en tu centro de jardinería.

 

Árboles, arbustos y trepadoras

Aclara arbustos y trepadoras

Libera los árboles, arbustos y trepadoras de las ramas secas, débiles o enmarañadas. Las tijeras deben estar bien limpias y afiladas para no provocar desgarros. Escoge la herramienta adecuada según el grosor de las ramas.

Obtén esquejes

Julio y agosto son meses ideales para hacer esquejes semileñosos de lagerstroemias, adelfas, fucsias, hortensias, madreselvas, geranios, y de las espíreas que florecieron en primavera. Escoge las ramas más vigorosas, dales un corte limpio, unta el extremo con hormonas de arraigo y plántalas enseguida.

Recorta las aromáticas

Poda las espigas de flores viejas de las aromáticas y tres a cuatro centímetros del último crecimiento para que sigan floreciendo. Con las espigas secas aprovecha para hacer saquitos perfumados.

Haz un alcorque a los árboles

Cavar un alcorque en torno al tronco de los árboles hará que aprovechen mejor la lluvia y el riego. Vigila que no se llene de malas hierbas; para ello, lo mejor es acolcharlo con corteza de pino o algún árido. Antes de irte de vacaciones riégalos bien; haz lo mismo con los arbustos que hayas plantado este año.

 

Plantas de flor

Protégelas del golpe de calor

Como herbáceas que son, están más expuestas al golpe de calor, de efectos letales. Por ello, en estos días tan calientes no descuides el riego.

Controla la polilla del geranio

Geranios, gitanillas y demás pelargonios sufren en esta época la amenaza de la oruga de la polilla del geranio (Cacyreus marshalli). El insecto pone los huevos en las corolas y las larvas devoran el corazón de los tallos, causando la muerte de las plantas. Para prevenir sus daños, actúa de forma preventiva o en los primeros estadios larvarios. Puedes usar insecticidas biológicos basados en el extracto de neem o las esporas y toxinas del Bacillus thuringiensis ‘Kurstaki’.

Elimina las flores viejas

Si quieres alargar la floración de las vivaces y anuales, pínzalas a medida que vayan muriendo las flores.

Entutora dalias, gladiolos…

Las plantas altas y de tallos delgados que sostienen grandes flores, como las dalias, peonías, gladiolos, azucenas, cañas de las Indias, e incluso las margaritas, necesitan que les coloques tutores.

Previene el golpe de calor

Defiende a tus plantas de flor (recuerda que son herbáceas) del efecto de las altas temperaturas asegurándoles la provisión de agua necesaria. Solo así serán capaces de resistir una brusca subida del termómetro.

 

Plantas de interior

Asegúrales una buena hidratación

Un fin de semana de verano sin agua suficiente puede dejarte sin tus plantas de interior. Si te ausentas, asegúrales la necesaria hidratación. No todas precisan la misma cantidad de agua, pero en general evita el exceso de riego y sobre todo el encharcamiento, que propicia la aparición de patógenos.

Agrúpalas para generar un microclima más húmedo, y no dejes de pulverizarlas con agua destilada o descalcificada al menos un par de veces al día. Si sales de vacaciones lee nuestras recomendaciones en la agenda de agosto.

Impide que las ataque la araña roja

Si el follaje está bien humectado mantendrás a raya a la araña roja, un ácaro que medra gracias al calor y la sequedad ambiental. Sabrás que ha atacado cuando las hojas comiencen a perder color y secarse; en el envés podrás observar unas finísimas telas con las minúsculas arañas. Rocíalas con agua; si no se van, aplica un acaricida.

Deja de abonarlas

En julio y agosto suspende los aportes de fertilizante a tus plantas de interior; deberás reiniciarlos en septiembre.

 

El césped

Defiende el césped del calor

Si tienes un césped clásico, pasa el cortacésped con menor frecuencia y deja la hierba más alta para evitar que amarillee. Vigila que no le falte riego. Si no hiciera tanto calor conviene actuar como en junio.

Antes de salir de vacaciones

Siega el césped antes de ausentarte, pero dejando dos tercios de la altura: así aguantará mejor el efecto del sol durante un par de semanas. Pásale el rodillo de púas o escarificador para que absorba bien el agua, y revisa el sistema de riego y los aspersores.