Ciclamen: planta del mes de noviembre

Ciclamen: planta del mes de noviembre

El ciclamen es una de esas plantas “privilegiadas” que adornan y embellecen nuestras terrazas y jardines durante los meses más fríos. Si durante los meses de otoño y, especialmente, en invierno nuestro jardín se encuentra “gris” y falto de vida, no lo dudes, planta ciclámenes.

Es una planta ideal para crear bellos parterres y también se deja ubicar perfectamente en maceta. Que su belleza no te engañe: aunque en apariencia sus bellas flores puedan parecer delicadas, el ciclamen es una planta fuerte y resistente. No necesita unos cuidados muy especiales y puede estar perfectamente en exterior durante los frios meses de invierno.

No obstante, el ciclamen tiene dos enemigos naturales y a los que debemos evitar exponerlo: el exceso de humedad y el calor. Eso implica que a la hora de regar nuestros ciclámenes, debemos tener cuidado de no mojar sus bulbos y hojas. El riego por absorción es ideal si lo tenemos en maceta (colocando el tiesto en un plato con agua y dejar que la absorva). Durante los meses de más calor, lo ideal es ubicarlos en un lugar donde el sol no incida directamente.

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Podemos encontrar ejemplares de ciclamen de una gran variedad de colores: rojos, fucsias, rosas, blancos, amarillos, violetas… e incluso ejemplares de hoja grande (los más habituales) y también el llamado ciclamen mini, de hojas más pequeñas.

Este mes de noviembre, en Centro de Jardinería Sánchez, hemos nombrado a nuestro querido Ciclamen “Planta del mes”. Eso significa que encontrarás gran variedad de ciclamen y de la mejor calidad. ¡Ah, y al mejor precio!

Anímate de darle un toque de color y belleza a tu terraza o jardín este invierno. ¡Te esperamos!

 

Planta del mes de septiembre: la alocasia

Planta del mes de septiembre: la alocasia

La alocasia, también conocida como oreja de elefante, tiene unas bonitas hojas marcadas.

A pesar del hecho de que es una planta de tamaño considerable, parece ligera y estilizada gracias a su altura y sus suaves tallos que crecen como un bulbo.

Sus tallos pueden ser lisos, pero también pueden tener líneas atigradas y su follaje es igualmente remarcable. Hay algunas especies con hojas que parecen máscaras africanas, una con los bordes de las hojas arrugados y otra a la que se la conoce como la “planta esqueleto” porque las venas que recorren sus hojas están muy marcadas.

La alocasia es miembro de la familia Arum y crece en los bosques tropicales lluviosos del sudeste asiático. Es especialmente común en Borneo, donde puede alcanzar una altura de cuatro metros.

La alocasia tiene 79 especies conocidas y se ha estado cultivando a la altura del ecuador como alimento durante miles de años.

Las decorativas comenzaron a criar a partir de sus versiones originales. Estas no son comestibles, pero son extremadamente bellas. La alocasia conquistó los salones de los hogares a mediados del siglo pasado, con un bonito aire vintage que sigue perdurando.

 

Elige la tuya…

La alocasia es bien conocida por su forma de esqueleto debido a las distintivas venas de sus hojas, Alocasia x amazonia. Hay un buen número de cultivares de esta especie, como la compacta “Polly” y la pequeña “Bambino Arrow”.

Las especies con hojas más grandes son la A. “Calidora”, la cual tiene grandes y brillantes hojas con tallos muy delgados. La A. “Portadora” tiene también grandes y brillantes hojas con distintivas manchas oxidadas en sus tallos.

La A. “Lauterbachiana” tiene alargadas y onduladas hojas con los tallos y el reverso de sus hojas de color rojo. La A. “Cucullata” tiene hojas con forma de flecha y la A. “California” tiene grandes hojas y puede sobrevivir con bajas temperaturas.

Son particularmente exóticas la A. “Black Velvet”, con venas plateadas y blanquecinas con hojas casi negras de apariencia aterciopelada y la A. “zebrina”, con hojas en forma de flecha y un bonito tallo rallado.

 

Cuidados básicos

● A la alocasia, por su procedencia tropical, le gustan los ambientes cálidos y húmedos también en casa.

● Debe situarse en un lugar luminoso, pero no a pleno sol para impedir que se le quemen las hojas.

● Hay que regarla regularmente con el agua a la temperatura ambiental de la habitación, sin dejar que el sustrato llegue a secarse por completo.

● La alocasia disfruta siendo vaporizada con agua o estando un rato en la ducha.

● Es conveniente abonarla dos veces al mes durante su período de crecimiento y una vez al mes el resto de meses del año.

 

Aloe Vera: planta del mes de Agosto

Aloe Vera: planta del mes de Agosto

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Es resistente, tiene prominentes formas y es fácil convivir con ella: el Aloe (oficialmente conocido como Aloe Vera) tiene unas gruesas hojas verdes que pueden llegar a medir entre 40 y 50 centímetros y que crecen de forma puntiaguda en forma de roseta hasta que la planta alcanza una altura máxima de un metro.

Sus hojas son de un color verde grisáceo y tiene los bordes dentados. El Aloe es una planta excepcionalmente fuerte y elástica y almacena agua y nutrientes en sus hojas para hacer frente a
los períodos secos. La planta florece en verano y ayuda a mantener el aire limpio en los hogares.

El Aloe es una suculenta de la familia Asphodel y ha crecido en la Península Arábiga durante millones de años. Su nombre viene de la palabra árabe “Alloeh”, que significa “fluido brillante y
amargo”, y que se refiere al refrescante líquido en forma de gel de sus hojas. “Vera” significa simplemente “cosa”.

Existen unas 300 especies de Aloe. Como planta del desierto que es, el Aloe sobrevive en climas extremos, y produce más de 75 sustancias que la ayudan a lograrlo. Por ejemplo, si se daña una hoja, la herida se sellará inmediatamente con una savia coagulante para retener la máxima humedad posible en su interior, con un sistema similar al de la coagulación humana.

Los principios activos del Aloe también han demostrado tener propiedades curativas para los humanos. Los antiguos egipcios la llamaban “La planta de la inmortalidad”. La primera descripción
de la planta encontrada en documentos europeos data de 1655.

 

Elige la tuya…

La gama de Aloes está continuamente expandiéndose gracias a la tendencia de las suculentas decorativas como cactáceas u otras suculentas con hojas decorativas como el Agave, la Echeveria, la Crásula, la Haworthia o la planta Senecio.

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Cuidados básicos del aloe vera

• El Aloe es sencillo de cuidar, gracias a sus propiedades de suculenta: la planta almacena
fluido en sus hojas para afrontar las sequías.
• Hay que regarla una vez cada 15 días: el sustrato puede dejarse secar entre riegos.
• Al Aloe le gusta la luz y los lugares soleados, de hecho la planta también puede situarse en
exterior, en el patio o balcón en los meses de verano.
• Es recomendable abonarla una vez al mes durante su período de crecimiento.
• El Aloe florece tras un corto período de descanso en invierno, cuando la planta tiene poca
agua y nada de abono. La planta se desarrolla cuando los días vuelven a alargarse de
nuevo, momento en el que debemos de comenzar a darle más agua y abono.

 

 

Tareas del jardín en Agosto

Tareas del jardín en Agosto

La ausencia por vacaciones suele representar la prueba más dura del año para las plantas del jardín y la terraza. Y mucho más si el calor aprieta.

¿Quién se queda a cargo? ¿El portero, la vecina, un amigo, un familiar? ¿El riego automático? Sea quien fuere hay que dejarlo todo bien preparado.

Características y cuidados de las Surfinias

Características y cuidados de las Surfinias

En esta ocasión vamos a ver una planta colgante: la surfinia, petunia hibrida o petunia colgante. Las surfinias son una variedad de petunias que son mucho más vigorosas y sus floraciones duran más que las de las petunias.

En el caso de las petunias, no suelen durar durante toda la época de primavera-verano, pero en el caso de las surfinias, pueden durar hasta principios de otoño o principios de las primeras heladas.

 

Cuidados de la surfinia

Son plantas muy usadas en jardinería por su enorme floración y su crecimiento colgante o tapizante, por ello sus necesidades de nutrientes y agua son importantes; la tierra ha de ser fértil, suelta y bien drenada y es conveniente hacer abonados cada 8 o 10 días con contenidos altos en fósforo y potasio.

El riego ha de ser abundante pero entre riego y riego hay que dejar secar ligeramente la tierra para evitar problemas de hongos del cuello de la raíz; el agua no ha de tener cal.

Hay que eliminar las hojas y las flores marchitas y aprovechar para dar pinzados con frecuencia para favorecer la ramificación y aumentar la floración.

Después de una gran floración, es conveniente darle una poda fuerte para provocar nuevamente una floración abundante.

Al final del año se le puede dar una poda muy fuerte, dejando la planta casi a ras de tierra y si el invierno no es muy fuerte, rebrota en Primavera.

Se las ha de colocar a pleno sol.

 

Plagas y enfermedades

Además de los hongos del cuello puede aparecer botritis en hojas o flores marchitas no eliminadas. Los pulgones, araña roja, la cochinilla y la mosca blanca, son insectos que atacan con frecuencia a esa planta.

Hay que tener cuidado con las orugas, las babosas y los caracoles que pueden acabar con una planta en pocas horas.

 

Cómo esquejar su ejemplar

El primer paso que debe darse para conseguir multiplicar todas las surfinias consiste en retirar sus flores marchitas, para que la planta esté más vigorosa y los esquejes tengan más fuerza y posibilidades de arraigar.

A la hora de seleccionar las partes de la planta que vaya a esquejar, elija los tallos laterales más desarrollados, siempre y cuando estén sanos y mantengan su flexibilidad.

Los esquejes deberán tener unos 10 centímetros de largo y no presentar marcas de ataques de plagas.

Elimine las hojas inferiores del tallo seleccionado, de tal manera que tan sólo queden unas cuantas hojas en su extremo superior.

Empape el extremo inferior del tallo en una sustancia enraizante y plántelo en un sustrato rico en nutrientes.

Agujeree un poco la tierra con un lápiz o similar para que el agua pueda empaparla y afiáncela para que los esquejes se mantengan firmes.

Riegue su futura planta y tápela con un plástico que no entre en contacto con el esqueje durante unos días para ayudarle a mantener la humedad.

 

¿Surfinia o Petunia?

Las Petunias y las Surfinias son dos plantas que se pueden confundir perfectamente. Ambas plantas son iguales, puesto que una es híbrida de la otra.

Las dos se caracterizan por tener una abundante floración, desde primavera hasta otoño. Además, sus hojas son verdes, pequeñas, algo pegajosas y con pelos.

Podemos encontrar flores de todos los colores, desde un rojo intenso a un blanco luminoso o una combinación de ambos colores. Estas flores tienen una forma acampanada y desprenden un rico aroma.

Es lo más vistoso de la planta, pues llega a tener tantas flores que tapan prácticamente a las hojas. Debido a esto, se deben de ir eliminando las flores marchitas para que surjan otras nuevas.

La Petunia y la Surfinia sin embargo, no son exactamente iguales, aunque a simple vista sí. La Surfinia es un híbrido de la Petunia. Por tanto, las Surfinias tienen los estambres estériles y no dan semillas pero se pueden multiplicar a través de esquejes.

Sin embargo, la Petunia si da semillas, siendo esta su mejor forma reproducción.

Además, la Surfinia suele dar muchas más flores que las Petunias, aunque suelen ser algo más pequeñas.

Incluso las Surfinias son conocidas como “Petunias colgantes” pues suelen caer por encima de la maceta donde están plantadas colgando. Las Petunias, son algo más rastreras, pero también pueden llegar a colgar.

Ambas plantas aguantan el sol directamente pero requieren mucho riego, aunque hay que tener en cuenta que no se deben mojar las flores, pues se estropean.

El frío también lo aguantan bien y pueden durar de un año para otro, aunque no es conveniente, pues las plantas viejas florecen peor. Es mejor recoger las semillas de las Petunias y sembrarlas el año siguiente.